Salchichón: el embutido favorito de los emperadores romanos

Has leído el titular y piensas que estamos locos. Pero a veces lo que parece no es lo que es en realidad. Cuando hablamos de todos los embutidos que producimos en Ceballos Maya, nos gusta contextualizar su procedencia. Además de añadir la forma en la que nos gusta servirlo. O explicar a qué parte del cerdo pertenece. Pero el caso del salchichón ibérico de bellota, nuestro protagonista del artículo de hoy, nos ha roto los esquemas. Ya no solo por su sabor (que también). También por la situación de su origen. Tanto en espacio como en tiempo. ¿Deseando conocer a nuestro invitado de hoy?

¿Cuál es el origen del salchichón?

Esta ha sido nuestra gran investigación del día de hoy. Y por lo que hemos creado un poco de expectación en la entradilla de este mismo post. Resulta que el salchichón no proviene ni de este siglo ni del pasado. Si no que existen algunos estudios que afirman que el origen del salchichón podría situarse entorno al siglo IV antes de Cristo. Alucinante, ¿a que sí?

La explicación es tan sencilla como racional. Y es que el salchichón, al igual que algún que otro embutido, se produjo por primera vez con la clara función de protección para conservar la carne. Seguidamente, esta pieza se secaba al aire libre, lo que hoy en día podemos conocer como el proceso de curado. Y desde aquellos tiempos hasta ahora, en la que gracias a esta técnica milenaria podemos disfrutar de los jamones, cañas de lomo o los propios salchichones.

Como apuntamos anteriormente, las creencias sitúan al salchichón con una existencia previa a los dos últimos milenios. Por lo que estamos seguros que harían las delicias en las remesas más importantes de Roma y Grecia. Pero considerando pruebas fehacientes, es digno de destacar el conocido como “Salchichón de Vic” que fue citado por primera vez en un documento del Archivo Episcopal de 1456 del pueblo catalán que le da nombre.

La elaboración del salchichón ibérico de bellota

El salchichón ibérico de bellota , como el resto de embutidos de máxima calidad, se obtiene del cerdo español. Además, existen diferentes tipos de variedades en cuanto a su composición, destacando en primer lugar el salchichón ibérico de bellota. Que dicho sea de paso, si lo quieres degustar, en Ceballos Maya te lo enviamos a casa para facilitarte el proceso. ¿Y cómo? Pues tan sólo haz click aquí.

El tocino y la carne magra son algunos de los elementos que forman parte de la composición de un buen salchichón ibérico de bellota, además de la pimienta granulada, un componente importante que aporta un sabor y un aroma diferencial con respecto a otros tipos de chacina.

A pesar de que esta receta sea la más extendida en cuanto a la producción de esta chacina, eso no quiere decir que no haya otras modalidades de salchichón a lo largo y ancho de la Península Ibérica. En ocasiones, la carne magra de cerdo de bellota es mezclada incluso con carne de vacuno. E incluso existen salchichones cuyo componente cárnico corresponde a ejemplares de caza, tales como el jabalí o el venado.

Independientemente de estos componentes, como se suele decir: “cada maestrillo tiene su librillo”. Y en el apartado de las especias que se añaden a cada unidad del embutido, existen multitud de variantes que buscan llevar el sabor final del salchichón hacia diferentes texturas. Por ejemplo, existen comunidades autónomas de España en las que la elaboración del salchichón se lleva a cabo sustituyendo la pimienta por cilantro o por nuez moscada. Como decimos, en la variedad está el gusto y es cierto que le dan otro rumbo al propio aroma del salchichón.

¿Cuál es el aspecto de esta chacina?

La mejor forma que tenemos para diferenciar un buen salchichón ibérico de bellota es por su fuerte color rojizo, además de ese brillo característico que suelen tener. Al servirlo al corte fino en rodajas, la definición del aspecto es bastante clara: se produce un equilibrio perfecto entre la rojiza carne magra y las fracciones de color blanco del tocino del cerdo.

Por otro lado, el hecho de añadir pimienta en grano hace que sea otro factor a tener en cuenta para designar su aspecto. Y esto es porque tras esta modalidad de corte en rodajas, se pueden colar algunos restos de color negro de esta pimienta.

Después, cuando procedemos a saborearlo en la boca, la diferenciación con otras chacinas como la caña de lomo o el jamón ibérico de bellota se hace evidente. Nos referimos a la contraposición de ese sabor dulce y compacto de las carnes que componen al salchichón, con el toque picante que protagoniza la pimienta negra.

Cómo cocinar el salchichón

Es una de las preguntas que más se suele hacer la gente en la red. Pero lo cierto es que para nosotros, no hay nada mejor para degustar el salchichón ibérico de bellota que cortarlo en rodajas. Ni finas ni gruesas. Y servirlo junto a un puñado de regañá o picos/colines.

Esta preferencia es siempre bajo nuestro punto de vista. Pero como siempre decimos en este tipo de artículos, hay multitud de formas de servir esta chacina. Uno de las que suelen tener más éxito son las croquetas. El propio salchichón se corta en este caso a tacos. Y además se añade la popular bechamel, importante característica de todo tipo de croquetas. Por útlimo, también se suele añadir otro tipo de ingredientes como la cebolla o la nuez moscada.

El guiso de patatas es otra de las formas más extendidas de cocinar el salchichón. Esta especie de potaje tiene un sabor muy potente, ya que el aroma del salchichón se infiltra directamente en las patatas. Y se realiza con ingredientes como laurel, cebolla, ajo y sal, incluyendo los dos principales protagonistas. Después de 10 minutos de cocción a fuego lento, tendremos un guiso diferente pero con un sabor inigualable.

Este post llega a su fin. Pero solo el texto. Ahora te toca a tí, querido lector. Es el momento en el que entres en la tienda online de Ceballos Maya. Y que eches en la cesta de la compra nuestro salchichón ibérico de bellota. Ya no sólo por probarlo y quedarte prendado de él. Sino por aplicar todos los conceptos que hemos señalado a lo largo de este artículo. ¡Buen provecho!

 

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