El chorizo picante… ¿Sólo para los más audaces?

Una rodaja de chorizo picante despierta una revolución de sensaciones en nuestro paladar que produce un placer singular e inolvidable. La potencia de las guindillas  se combinan con la chispa de la pimienta de cayena y las especias más ricas de la despensa. Sin duda, un sabor no apto para paladares débiles.

Todas las culturas del mundo tienen alguna versión picante de sus platos más emblemáticos como una forma de satisfacer ciertos gustos particulares. El picante es uno de los sabores más sensuales del mundo, despierta las papilas gustativas, acelera el corazón y activa nuestro cerebro primitivo.

Aún así, el picante no es un sabor agradable para todos, para algunas personas, produce una sensación desagradable y muy incómoda.  Sin embargo, a diferencia de la agresividad de algunas preparaciones, el chorizo picante tiene una combinación de sabores intensos pero muy lejos de ser desagradables.

La perfecta combinación de carne magra con la grasa más suave del cerdo ibérico atenúa la violencia del picante, produciendo un sabor único y delicioso. El proceso de curado magnifica los sabores del pimentón y libera los aromas de las especias, impregnando toda la pieza de un buqué especial.

En un acto de magia culinaria, con cada bocado podemos apreciar nuevas capas de sabor, descubriendo el aporte de las especias y del cerdo ibérico. Para aquellos paladares más audaces, el chorizo picante es un deleite sin comparación. Además, es una de las formas más deliciosas de disfrutar de los mejores embutidos ibéricos.

Dentro de un surtido ibérico o como ingrediente de platos dignos del mejor restaurante, el chorizo picante es un acompañante imprescindible en la gastronomía ibérica. Veamos algunas formas de incluir el chorizo picante como uno de los ingredientes más versátiles de nuestra cocina.

2 recetas con chorizo picante que te dejarán sin palabras

Probablemente, al pensar en picante recuerdes el agresivo sabor de un ají mexicano o la potencia de una comida oriental. No obstante, el chorizo picante está muy lejos de producir fuego en tu boca y mucho más cerca de arrancarte lágrimas de alegría.

El chorizo picante ibérico tiene un sabor intenso pero sin la violencia de una enchilada mexicana o un curry picante de la India. El secreto para esta particular intensidad está en la grasa del cerdo ibérico.

La grasa de los cerdos ibéricos tiene uno de los puntos de fusión más bajos de toda la gastronomía. Esto hace que a muy bajas temperaturas, se derrita y libere toda la suntuosidad del terciopelo en nuestro paladar.

El segundo secreto yace en el proceso de curación. Por meses, las ristras de chorizo descansan en cuartos especiales con temperatura y humedad controladas en donde se deshidratan e intensifican el sabor.

Al final del proceso, obtenemos una pieza robusta, potente y con una combinación de aromas exquisitos. Con un suave pero muy marcado sabor picante y condimentado.

Disfrutar de una rodaja de chorizo picante, sola y sin más compañía que una copa de tinto extremeño, es un placer en sí mismo. Pero, hay 2 formas de llevar este sabor a las preparaciones más audaces, veamos.

Chorizo al Infierno, una receta de Dani García

No hay ninguna duda de que Dani García es uno de los chefs españoles más reconocidos en el mundo entero. Su amor por los sabores ibéricos es legendario y uno de sus sellos de calidad más destacados en los mejores restaurantes internacionales.

El chef ha creado una receta simple, fácil y muy, pero muy rica. Como una deliciosa tapa o como un aperitivo espectacular, el chorizo al infierno puede transformarse en uno de tus preferidos. Cortamos el chorizo picante en rodajas de un centímetro y los distribuimos de manera uniforme en una cazuela de barro. La cazuela debe ser de baja altura, pues ahí mismo serviremos.

Añadimos un vaso de Orujo (de 50% vol). Con la ayuda de un flambeador encenderemos el Orujo y movemos la cazuela hasta que la llama se haya apagado. El chorizo picante absorberá los azúcares del licor y el alcohol se evaporará, dando al plato un sabor de 5 estrellas.

Cazuela de chorizo picante, setas y Jerez

Empezamos esta receta con chorizo picante ibérico cortado en tacos de más o menos ½ centímetro. Además, cortamos cebollas en cuadritos muy finos, cebollino cortado finamente y un poco de perejil. 

En una cazuela, rehogamos la cebolla y el cebollino hasta que estén clarificadas y suaves. Añadimos los cuadros de chorizo y revolvemos. Agregamos una copa de Jerez y revolvemos hasta que el alcohol se haya evaporado. En este punto, agregamos las setas y apagamos el fuego.

Preparamos un bol apto para el horno y cortamos un círculo de hojaldre del tamaño del bol. Vertemos la mezcla en el bol, cubrimos con el hojaldre y pintamos con mantequilla o yema de huevo. Horneamos por 5 minutos a 180ºC y servimos mientras esté aún caliente. La combinación de sabores y texturas crea un plato exquisito, así como súper fácil.

El mejor chorizo picante, el de Ceballos Maya, tiene el sabor de los cerdos ibéricos criados en libertad en la Dehesa extremeña. El sabor de la bellota y la suavidad de la grasa se combina con la intensidad del picante y especias para producir un embutido magnífico. 

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