Embutidos y Embarazo… ¿qué embutidos puedo comer?

Cuántas dudas hay sobre la combinación de embutidos y embarazo. Muchos dicen que ni tocarlos, otros aseguran que sí se puede, algunos que sólo cocidos y no falta el que diga que sí pero mejor no. Entonces ¿Cuál es la verdad? Hoy abriremos este melón y descubriremos qué dicen los expertos.

Los seres humanos tenemos una característica innata, mientras más nos digan que algo está prohibido… ¡Más ganas tenemos de hacerlo! Las embarazadas no escapan de la naturaleza humana y los médicos tienen verdaderos dolores de cabeza en este sentido.

Nunca falta una futura madre que diga que una copita no es perjudicial y que no hay nada de malo en tomar tal o cuál cosa. Con los embutidos y embarazo pasa más o menos lo mismo, existen tantas dudas que al final no sabemos qué es cierto y qué no.

Para nosotros en Ceballos Maya, tu seguridad es siempre nuestra máxima prioridad, así que hemos investigado y consultado con los expertos. Hoy veremos algunas consideraciones sobre embutidos y embarazo bastante interesantes.

¿Los embutidos están prohibidos durante el embarazo?

Muchos médicos cuentan lo difícil que es para ellos luchar contra las creencias populares que se arraigan en las personas como si fueran hechos irrefutables. En el embarazo se han creado una serie de mitos y creencias que no tienen base en la ciencia.

“Las embarazadas deben comer por dos”, “Todas las mujeres engordan durante el embarazo”, “Todos los antojos deben ser satisfechos” y así sucesivamente.  La alimentación durante el embarazo es una de las fuentes más ricas de mitos y leyendas inverosímiles.

Una de las creencias más arraigadas es que no se deben consumir ningún tipo de embutidos durante el embarazo. Algunas personas van un poco más allá y se auto-prohíben el consumo de carne durante toda la gestación.

Sin embargo, este bulo no es 100% verdad. Ciertamente, existen riesgos en el consumo de embutidos durante el período gestacional pero que no los eliminan totalmente de la dieta.

De acuerdo con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, durante el embarazo no deben consumirse productos cárnicos industrializados. No obstante, hace la salvedad que estos productos pueden consumirse siempre que se cocinen a temperaturas mayores a 71ºC. Esto incluye a los productos precocidos como jamón York, pechuga de pavo, salchichas, etc.

Otra salvedad que hace la AESAN es acerca de los productos cárnicos curados y madurados. Este tipo de productos contienen una serie de bacterias y microorganismos que son normalmente destruidas en el proceso digestivo, a excepción de estos tres:

  • Toxoplasma gondii: este parásito es el principal responsable de la toxoplasmosis, una enfermedad muy grave para el desarrollo del feto. Aunque esta enfermedad se previene con la inmunización contra la toxoplasmosis.
  • Listeria monocytogenes: Esta bacteria es la principal causante de Listeriosis.
  • Trichinella spiralis: Presente en animales de granja como el cerdo o el caballo y causante de la Triquinosis.

Entonces, te preguntarás ¿No puedo comer jamón ibérico o embutidos ibéricos durante el embarazo? La respuesta siempre dependerá de las indicaciones de tu médico, pero he aquí algunas soluciones:

Congelación y cocción, dos opciones de consumo seguro

¿Qué embutidos puede comer una embarazada? Esta es una de las preguntas más frecuentes y de hecho, es una de las búsquedas más repetidas en internet.

La respuesta no es absoluta y encierra un gran: Depende. Lo más sensato siempre será consultar con tu médico y seguir sus indicaciones pues depende mucho de tus propias condiciones y estado de salud.

Sin embargo, según los especialistas, el consumo de cualquier producto cárnico madurado o curado puede hacerse de forma segura bajo ciertas condiciones. La cocción a más de 70ºC es una de ellas, esto hace que puedas incluir embutidos dentro de preparaciones cocidas.

Otra opción es congelar los embutidos pues destruye la mayoría de las bacterias y parásitos que puedan estar presentes en el producto. ¿Cuánto tiempo congelar embutidos? Pues, los expertos coinciden en que una congelación a -20ºC por 48 horas es suficiente para destruir la mayoría de bacterias y parásitos.

Es importante que tengamos presente que la combinación de embutidos y embarazo no afecta en lo absoluto a la salud de la madre. Pero, sí puede afectar a la salud del bebé si no se hace de acuerdo a las indicaciones de consumo seguro.

¿Qué embutidos puedo comer durante el embarazo?

En este sentido, no hay reglas escritas y no parece haber un embutido que sobresalga como más idóneo durante el embarazo. Por lo general, los embutidos con menor contenido graso, con menos condimentos y sin conservantes, suelen ser los más recomendados.

Un punto muy (¡Pero muy!) importante es la procedencia de los embutidos y productos madurados o curados. El consumo de jamones y embutidos de origen casero y sin las debidas condiciones de higiene multiplica los riesgos de una manera exponencial.

Los productos procedentes de marcas certificadas y homologadas por los organismos competentes, cuentan con los más estrictos controles sanitarios. Esto garantiza que las condiciones del animal antes, durante y después del proceso de salazón y maduración, son las mejores.

Los cerdos ibéricos criados en libertad de Ceballos Maya tienen los mayores controles de bienestar animal. Asimismo, el proceso de manipulación y conservación de los productos se hace bajo las más estrictas normas de control de calidad.

Es posible disfrutar de una exquisita loncha de jamón ibérico, una caña de lomo o cualquier embutido ibérico durante el embarazo. Eso sí, antes de entregarte a este divino placer, debes consultar con tu médico y seguir las indicaciones de cuidado y conservación del producto.

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